VIGIL.

Graba tu oración, en tu propia voz.
Vigil la mantiene encendida.

Tus grabaciones se quedan en tu teléfono.

Nada se envía a ningún lado.

El contador nunca miente.

Graba

Un respiro, una campana, tu voz. Tus palabras o una oración de la biblioteca — cada una con su proveniencia.

Consagra

Nombra la intención, elige el ciclo de tu tradición — novena, salterio, vela única — y la hora de la vela.

La vela

Tu oración sigue velando cada noche. Un registro austero: cumplidas, mientras dormías. Sin rachas, sin juego.

La primera vela se enciende pronto.

Solo tu correo. Nada más se recolecta — no hay nada más que recolectar.